Manitol para lesiones cerebrales traumáticas agudas

Antecedentes: El manitol a veces es dramáticamente efectivo para revertir la inflamación cerebral aguda, pero su efectividad en el manejo continuo de lesiones craneales graves sigue siendo cuestionable. Existe evidencia de que, en dosis prolongadas, el manitol puede pasar de la sangre al cerebro, donde puede causar cambios osmóticos inversos que aumentan la presión intracraneal.

Objetivos: Evaluar los efectos de diferentes regímenes de tratamiento con manitol, del manitol en comparación con otros agentes reductores de la presión intracraneal (PIC) y cuantificar la eficacia de la administración de manitol en otras etapas después de una lesión cerebral traumática aguda.

Estrategia de búsqueda: La revisión se basó en la estrategia de búsqueda para el Grupo de Lesiones en su conjunto. Verificamos las listas de referencias de ensayos y artículos de revisión, y nos pusimos en contacto con los autores de los ensayos.

Criterios de selección: Ensayos aleatorizados de manitol, en pacientes con lesión cerebral traumática aguda de cualquier gravedad. El grupo de comparación podría ser controlado con placebo, sin medicamentos, dosis diferentes o medicamentos diferentes. Se excluyeron los ensayos en los que la intervención se inició más de ocho semanas después de la lesión y los ensayos cruzados.

Recolección y análisis de datos: Los revisores evaluaron de forma independiente la calidad de la ocultación de la asignación y extrajeron los datos. Se calcularon los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza (IC) del 95% para cada ensayo sobre la base de la intención de tratar.

Resultados principales: En general, hubo pocos ensayos elegibles. En el manejo preoperatorio de pacientes con hemorragia intracraneal aguda, la administración de dosis altas de manitol produjo una reducción de la mortalidad (RR=0,55; IC del 95%: 0,36-0,84) y una reducción de la mortalidad y la discapacidad grave (RR=0,58; IC del 95%: 0,45-0,74) en comparación con la dosis convencional de manitol. En un ensayo se comparó la terapia dirigida por PIC con la “atención estándar” (RR para muerte= 0,83; IC del 95%: 0,47; 1,46). En un ensayo se comparó el manitol con el pentobarbital (RR de muerte = 0,85; IC del 95%: 0,52; 1,38). En ningún ensayo se comparó el manitol con otros agentes reductores de la PIC. En un ensayo se evaluó la eficacia de la administración prehospitalaria de manitol frente a placebo (RR de muerte=1,75; IC del 95%: 0,48; 6,38).

Conclusiones del revisor: Las dosis altas de manitol parecen ser preferibles a las dosis convencionales de manitol en el tratamiento preoperatorio de pacientes con hematomas intracraneales agudos. Sin embargo, hay poca evidencia sobre el uso de manitol como perfusión continua en pacientes con presión intracraneal elevada en pacientes que no tienen un hematoma intracraneal operable. El tratamiento con manitol para la PIC elevada puede tener un efecto beneficioso sobre la mortalidad en comparación con el tratamiento con pentobarbital. El tratamiento dirigido por PIC muestra un pequeño efecto beneficioso en comparación con el tratamiento dirigido por signos neurológicos e indicadores fisiológicos. No hay datos suficientes sobre la eficacia de la administración prehospitalaria de manitol para evitar un efecto perjudicial o beneficioso sobre la mortalidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.